fbpx

¡Hola hortelano/a!

 

La última vez que has recibido un e-mail mío, estaba de vacaciones a la orilla del Mediterráneo. Y ahora, mientras te escribo estas palabras, vuelvo a estar de vacaciones pero en la orilla del Atlántico. No pienses que vivo de vacaciones, el mes de agosto ha sido bastante intenso de trabajo. Pasé tantas horas delante del ordenador que apenas he pisado el huerto. En un mes habré ido a ver a mis plantas no más de 7 días.

 

Mientras yo trabajaba, el huerto seguía creciendo y produciendo sin parar. Mis visitas se resumían en cosechar solo lo que podía cargar y podar alguna rama aleatoria. La cantidad de frutos disponible en el huerto durante el mes de agosto era sorprendente, muchísima más comida de la que yo soy capaz consumir. Por eso repito tantas veces en Instagram que este formato de huerto que estoy usando actualmente es excepcional, y no exagero. Requiere poquísimo trabajo de mantenimiento y produce abundantemente.

 

No es un formato de huerto moderno, al revés. La forma como lo cultivo ignora todas las máquinas y técnicas modernas, no aplica ningún tipo de fertilizante o remedio sintético y permite que la naturaleza haga su trabajo con la mínima intervención humana.

Empecé con esta técnica de forma un poco intuitiva, cogiendo información de aquí y allí, buscando imitar a la Madre Naturaleza. Hasta hace unas semanas, cuando un seguidor de Instagram me recomendó leer el libro The one-straw revolution (Masanobu Fukuoka). Entonces encontré el padre de esta técnica que apareció en mi vida casi sin quererlo.

 

Fukuoka es un japonés que lleva más de 30 años cultivando sus fincas con una técnica que se llama «natural farming». Ésta consiste en trabajar la finca lo mínimo posible, solo lo estrictamente necesario, dejando que la naturaleza haga todo lo demás. Sus fincas llevan décadas sin remover el suelo y producen igual o más que otras fincas que utilizan técnicas modernas.

 

Cada página del libro hace con que me enamore aún más de Fukuoka. La técnica de cultivo natural desarrollada por este japonés me tiene fascinada, sobretodo porque veo en mi huerto que funciona de maravilla. Si quieres buscar una forma de cultivo más fácil y natural, te recomiendo que eches un ojo en este libro, va a suponer un antes y después en tu vida hortelana.

Frecuentemente recibo mensajes de personas curiosas en saber qué hago en mi huerto para que tenga tanta cosecha con tan poco trabajo: no aplico remedios para plagas, no quito las hierbas espontáneas y casi no voy a huerto. A cambio recibo muchos kilos de alimento orgánico y de la mejor calidad. Así que empecé un Close Friends en Instagram.

 

Por si no lo sabías, Instagram tiene una función en la que puedes publicar Stories solamente para una lista de personas seleccionadas en vez que hacerlo visible para todos tus seguidores. En los últimos días, di una serie de charlas en Close Friends compartiendo con los interesados todas las tareas que realicé en mi huerto para llegar al punto de equilibrio en el que se encuentra ahora. Hablamos de control de plagas sin el uso de remedios, fauna del huerto, asociación de cultivos entre otras cosas. Fueron casi 300 Stories de charlas, más de una hora de contenido si sumamos todos ellos. Parece que estos días han resultado útiles porque recibí muchos mensajes agradeciendo el contenido.

También me escribió mucha gente pidiendo unirse al Close Friends, interesados en acceder a las charlas. Así que, atendiendo a pedidos, próximamente haré una nueva ronda de charlas. Si no te has unido a esta primera ronda, estáte pendiente de mis Stories en el mes de septiembre. Y si hay algun tema que te gustaría que hablara en estas charlas, contéstame a este e-mail y cuéntame qué tienes en mente.

Además de todo el tomate, pimiento, calabacín, remolacha, cebolla, lechuga – entre otras cosas -, también empecé con la cosecha de maíz.

 

Es el tercer año que lo cultivo y la primera vez que me salen unas mazorcas tan bonitas. Ya empiezo a conocer mejor las necesidades de la planta y esto también se refleja en la buena cosecha.

 

Si estás pensando en cultivar maíz en casa, te recomiendo que te fijes en lo siguiente:

 

  • Es una planta de verano, necesita calor y pleno sol.
  • No tolera la sequía, así que necesitarás regar periódicamente y de forma abundante, que no se seque el suelo.
  • Pide suelos ricos en materia orgánica, viene bien hacer un buen aporte de compost antes de iniciar el cultivo.
  • Puedes hacer semillero o siembra directa. En mi caso, eché algunas semillas en distintos puntos del huerto. Algunas han germinado y salieron fenomenal, otras han sido comidas por el topillo.
  • Asocia bien con calabazas y alubias de mata alta, la tan conocida «asociación precolombina» que lleva siendo utilizada en latinoamérica desde hace cientos de años. La ventaja de juntar las tres plantas es que la calabaza protege el suelo de los rayos solares y ayuda a mantener la humedad, el maíz sirve de tutor para la alubia, que a su vez fija nitrógeno en el suelo que será utilizado por el maíz y la calabaza para desarrollarse. Todos se ayudan de alguna forma.
  • Para que haya una buena polinización y la mazorca forme los granos de maíz perfectamente, lo ideal es poner 3-4 plantas bien juntas. De esta forma, el pólen de las flores de la parte superior de la planta se caerá sobre el «pelo» de las mazorcas. Cada pelo de estos está conectado con un grano de maíz, cuanto más polen se caiga con el movimiento del viento, mejor poliniza. En cultivos anteriores dejé las plantas muy separadas pensando que necesitaban espacio para desarrollarse, pero al final me di cuenta que con la separación, no había polen suficiente.
  • Es un cultivo fácil para macetohuertos, 3-4 plantas juntas en una maceta de 20-30L crecen muy bien.
  • La cosecha se realiza cuando los «pelos» de la mazorca se cambian de verde a marrón (casi seco). Hay varias formas de conservarla, la mía se ha ido directo al congelador y la idea es consumirla cocida en invierno. También puedes dejar que la mazorca se seque al aire libre y luego usar los granos secos de maíz en otras recetas.

Por fin empecé a cosechar la physalis y os puedo asegurar que los frutos bien maduros y recién cosechados saben a gloria. Tiene una textura tierna y un sabor que me recuerda a mandarina, muy cítrica. Nada que ver con las anteriores physalis que había probado, siempre bastante ácidas.

 

Te explico: la physalis es una planta original de Peru, muy conocida en Sudamérica como uchuva. Sin embargo, en España no es tan común. Es posible encontrar unas pocas importadas (y caras) a la venta que se usan sobretodo para adornar tartas, pero su sabor no se acerca al de una physalis madura recién cosechada. Las que están a la venta posiblemente hayan sido cosechadas medio verdes, para que de esta forma aguante más tiempo en estantería. De ahí que la physalis de mi huerto sepa a gloria, a un bocado de clima tropical, y no ácida como las que conocía.

 

Si decides empezar a cultivar physalis en tu huerto, te recomiendo que te fijes en los siguientes puntos:

 

  • Es una planta que aguanta el frío del invierno (siempre que no sea muy extremo), por lo que se mantendrá en tu huerto durante unos 3 años. Por eso, elige bien el local donde vas a ponerla porque luego no la podrás cambiar de sitio.

  • En teoría no necesita entutorado, sin embargo yo perdí una planta por no entutorar. La planta se volvió gigante y, en un día de viento, el tallo se rompió (te hablé sobre ello en la newsletter del mes pasado). O sea, te recomiendo que la entutores si lo ves necesario.

  • Pide mucho sol, suelos bien nutridos y riegos periódicos, sobretodo durante el verano cuando hace mucho calor. Un buen aporte de estiércol o compost maduro antes de empezar el cultivo le vendrá bien.

  • Crece lento y tarda en madurar sus frutos, échale paciencia. 

  • Puede ser cultivada en macetas de mínimo 20L. Cuanto más espacio tenga, más crecerá la planta y más cosecha tendrás.

  • Cuando llegue el otoño, le haces una buena poda y en la siguiente primavera la planta volverá a crecer. 

¿Recuerdas la caja de luz LED de la que te hablé el mes pasado? Sigue funcionando estupendamente, basta con mirar lo rápido que crece todo. En la newsletter del mes pasado incluí una foto del maracuyá recién germinado, fíjate lo grande que está ahora. Nada como agua periódicamente y 12 horas de luz LED cada día.

 

Si quieres hacerte con una caja de luz, entra en su página web  Mars Hydro y aprovecha el descuento usando el siguiente código: HUERTOX

Y para finalizar, te recuerdo que ya está disponible el episodio #0 de mi Podcast. En él me presento y os cuento un poco sobre todos los huertos por los que he pasado hasta ahora, qué aprendi de cada uno de ellos y en qué punto me encuentro actualmente. Con este episodio quiero que veas que el huerto no es algo instantáneo, que es más bien un maratón, un trabajo en el largo plazo. A veces no es fácil, pero al final vale mucho la pena.

Puedes escuchar el Podcast en mi YouTube o en Spotify. Para facilitarte la vida, añado el video del episodio #0 abajo. ¡Espero que lo disfrutes!

En los próximos días publicaré el episodio #1 en el que hablaremos sobre lo que debes fijarte al empezar un nuevo huerto, sobretodo la luz y el agua.

¡Que pases un excelente mes de septiembre!

Mylena

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia de navegación.