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Cómo empezar un huerto

Así está mi huerto en Agosto de 2021

Durante toda mi vida escuché a los brasileños diciendo que el año solo empezaba después del Carnaval, lo que era la más pura verdad. La gente en Brasil sólo se ponía a hacer “cosas serias” cuando el verano y el carnaval ya habían pasado. Las clases, la dieta, los proyectos de año nuevo… todo quedaba para finales de febrero (o incluso marzo, dependiendo de la fecha carnavalesca de aquel año).

 

Cuando me mudé a España, me di cuenta que la regla también se aplicaba por aquí. Todo empieza en septiembre, cuando las vacaciones de agosto ya han terminado. Vuelven las clases, muchos negocios reabren tras el parón vacacional y la gente empieza a planificar el nuevo ciclo. Hasta las agendas impresas van de septiembre a agosto en vez de enero a diciembre, algo que siempre me ha parecido muy curioso.

 

Lo mismo vale para el huerto. Este es el momento en el que la gente vuelve de la playa acompañada de la depresión post-vacacional y decide empezar con sus nuevos proyectos. Cada otoño surgen nuevos hortelanos sin saber qué toca plantar y cuales son los primeros pasos para preparar sus cultivos. 

 

Por esta razón me ha parecido importante preparar un artículo sobre los principales pilares de un huerto eficaz. Quizás algunos temas puedan parecer algo básicos para aquellas personas que ya llevan muchos años cultivando, pero te recomiendo que no lo dejes pasar y eches un ojo a los puntos a continuación. Añadí algunos comentarios extra, fruto de mi propia experiencia de años plantando, además de mucho contenido externo sacado de Youtube y páginas web interesantes. Intenté poner en este artículo cosas que me gustaría haber escuchado hace muchos años, cuando intenté empezar mi primer huerto en terraza (curiosamente era finales de verano y yo, erróneamente, preparaba semilleros de tomate fuera de fecha). 

 

Ya conoces el dicho, nunca te irás a la cama sin aprender algo nuevo. Y si la info no es útil para ti, seguro que lo será para alguien más. Así que te invito a compartir el enlace con todas aquellas personas que están empezando a cultivar, sharing is caring.

Paciencia es la clave

 

Para empezar un huerto lo primero que necesitas es quererlo. Algunos dirán que necesitas espacio, luz, agua, tiempo, entre otras cosas – y en parte tienen razón -, pero nada de esto servirá si no quieres tener un huerto.

 

Tu huerto va a necesitar cierta dedicación por tu parte para preparar el suelo, plantar las hortalizas, regar cuando haga falta y luego cosechar. Pero si te lo montas bien, no tendrás que dedicarle demasiado tiempo. Yo misma voy a mi huerto un par de veces a la semana porque lo preparé de forma que funcione sin mi, ya que ahora mismo no me sobra el tiempo para estar todo el día en el huerto ni tampoco lo tengo cerca de casa.

 

He visto a miles de hortelanos que empiezan sus semilleros ilusionados y abandonan al cabo de un mes. En gran parte, por falta de paciencia. Quieren que las semillas germinen en dos días y que los frutos estén listos en un mes. No amigo mío, el huerto no funciona así. Tener un huerto es un proyecto de largo plazo, todas las tareas que se llevan a cabo están pensadas y planificadas para meses (a veces, años). Cultivar requiere, antes de todo, un gran ejercicio de paciencia. 

 

Si sufres de ansiedad (como yo), es una terapia que te será de gran ayuda para controlar las crisis. Con el paso de los meses aprenderás a apreciar los pequeños detalles con más paciencia y tranquilidad, todo ocurre en el momento adecuado y no hay necesidad de tener prisa. 

 

Diversos estudios comprueban los innúmeros beneficios del cultivo de un huerto para la salud mental del ser humano, desarrollo de los niños, rehabilitación de personas mayores y más. Si te interesa conocer más sobre este tema, te dejo abajo una lista de enlaces a algunos artículos que lo explican más en detalle:

 

El espacio es importante, pero no es una limitación

 

El segundo punto que debes analizar antes de empezar a plantar es el espacio que tienes disponible. La mayor parte de la gente cree que necesita un jardín o terraza grande pero la verdad es que puedes empezar con muchísimo menos, como por ejemplo una estantería al lado de la ventana de la habitación.

 

La cantidad de espacio que tengas disponible va a definir el tipo de planta que puedes cultivar. Si tienes un jardín enorme, podrás plantar de todo, desde un simple rabanito hasta un árbol. Por otro lado, si solo tienes una estantería al lado de la ventana y cero conocimientos de agricultura, puedes empezar cultivando unos brotes de chía en papel mojado. ¡Más fácil, imposible!

El que quiere algo, siempre busca la forma de hacerlo. Si vives en un piso sin balcón o en un local donde no dispones de espacio suficiente para los cultivos, también tienes la opción de alquilar una parcela en un huerto comunitario o pedir una finca prestada a alguien que conozcas.

 

Cuando volví a Logroño tras 10 años lejos, me ha sido imposible encontrar una casa con jardín en la zona que me gustaba y a un precio que pudiera pagar. Por esta razón, me mudé a un piso con orientación norte y un balcón sin sol directo. Algunos, en mi misma situación, abandonarían la idea de tener plantas. La Mylena del pasado posiblemente lo haría, pero la del presente felizmente no se ha rendido.

 

Tras contactar con distintas personas de la ciudad e investigar muchas páginas de internet, conseguí una parcela de 50 metros cuadrados en un huerto comunitario del Ayuntamiento de Logroño. Y, para completar, hace unas semanas me llegó la invitación para unirme a un grupo de hortelanos que están creando un nuevo huerto desde cero en una finca prestada.

¿Por qué te estoy contando todo eso? Para que veas que hay muchas formas de tener un huerto, desde la repisa de la ventana hasta una finca prestada en medio del campo. No esperes tener una gran casa con jardín amplio para empezar a plantar. Haz lo que puedas con lo que tienes a mano, con el tiempo irás mejorando. Cuando llegue el momento de mudarse a una casa con gran jardín, ya tendrás tanta experiencia con los cultivos que tu nuevo huerto será la envidia del barrio.

 

Si tienes ganas de plantar para vender pero no dispones de un espacio para el cultivo que sea lo suficientemente amplio, no abandones la idea porque todo tiene solución. Te dejo abajo un video de Curtis Stone, un canadiense que ha montado una empresa muy rentable de venta de hortalizas ecológicas plantando en el jardín de casas ajenas. Espero que te sirva de inspiración.

Sin luz no hay plantas

 

Todas las plantas van a necesitar luz para poder crecer bien. Sin luz la planta no hace la fotosíntesis, un proceso químico que permite que se alimenten y generen energía para seguir creciendo. No entraré aquí en el detalle de cómo funciona la fotosíntesis porque este artículo no tiene la intención de tratar temas demasiado técnicos. Pero basta con que entiendas que este proceso existe, es importante y necesario para un buen desarrollo de tus cultivos. Sin embargo, te dejo abajo un video muy interesante explicando el proceso de la fotosíntesis por si acaso te has perdido esta clase en el colegio y quieres aprender un poco más sobre el tema.

Si no tienes suficiente luz en el espacio elegido para el cultivo, no te preocupes. Esta luz no tiene porqué ser natural, también podemos usar una luz artificial. Hoy día es posible comprar miles de modelos distintos de bombillas creadas específicamente para el cultivo de plantas en interior. Yo misma tengo algunas en casa para que mis semilleros crezcan mejor antes de llevarles al huerto.

 

Encontrarás en el mercado una amplia variedad de bombillas incandescentes, fluorescentes, halógenas, de LED, entre otras. Pero ojo, es importante que sepas que no todas funcionan igual de bien para las plantas. 

Antes de avanzar quiero que destacar aqui una información importante: el blanco es la combinación de todos los colores del arco iris mientras que el negro es la ausencia de colores. Nosotros no apreciamos mucha diferencia de colores en las bombillas que comenté en el párrafo anterior, pero las plantas sí se dan cuenta de ello. Además, si decides poner una bombilla para plantas, piensa que estará encendida cada día durante al menos 12h, por lo que el gasto energético de tu casa irá en aumento. 

 

  • Blanca – de espectro completo, incluye todos los colores del arco iris, como el sol.
  • Azul – responsable del crecimiento vegetativo y de las hojas. Ayuda a reducir el estiramiento del tallo de la planta, sobre todo aquellas que están en semillero y suelen “ahilarse” por falta de luz.
  • Roja – importante en la regulación del florecimiento y producción de frutos. También ayuda a aumentar el diámetro del tallo y estimula la ramificación.

 

Por estas razones recomiendo que uses una bombilla de LED, ya que gasta hasta un 60% menos energía que todas las otras opciones. Además, lo ideal es que sea un modelo específico para plantas con los colores arriba mencionados. Para completar la información, te dejo AQUI un enlace super completo sobre el tema

Todos necesitamos agua para vivir

 

Otro factor fundamental para que cualquier semilla germine, crezca y se transforme en una planta fuerte y sana es el agua, ya que sin ella no hay fotosíntesis. Volvamos un segundo a la clase de química del colegio. ¿Cómo es la fórmula del agua? H2O = 2 átomos de hidrógeno y uno de oxígeno.

 

Para realizar la fotosíntesis las plantas toman el hidrógeno de una molécula de agua y descartan el oxígeno.

 

El oxígeno descartado en la atmósfera es lo que nos permite seguir vivos en este planeta, de ahí la importancia en proteger a los bosques y océanos. Por otro lado, el hidrógeno es utilizado por la planta combinado con el dióxido de carbono (CO2) para formar azúcar.

 

Además, el agua es un disolvente que mueve minerales del suelo a través de la planta. Si el suelo se seca, el crecimiento de las raíces disminuye y la planta sufre porque no podrá absorber los nutrientes ni tampoco realizar la fotosíntesis. Por otro lado, si el suelo está saturado con agua, las raíces podrían llegar a pudrirse.

 

Si el agua está limitada durante los períodos de crecimiento de una planta, ésta tendrá menos hojas y menor tamaño, frutos más pequeños, tallos más cortos y gruesos y un sistema de raíces menos desarrollado. La planta se quedará, por lo tanto, pequeña y débil.

 

Este video explica de forma bastante clara como la planta transporta el agua:

Y ahora la pregunta que todos los hortelanos se hacen es: ¿cuál es el mejor sistema de riego que hay? Depende del tipo de huerto que tienes. En la terraza de casa riego las macetas con una manguera, algunas de mis plantas de interior están puestas en macetas de autorriego mientras otras las riego con una pequeña regadera siempre que lo veo necesario. Y en mi actual huerto tengo un sistema de riego por exudación, verás en el video más abajo cómo lo instalé.



La verdad es que no hay “el mejor sistema de riego” y sí aquel que mejor se adapta a tus necesidades. Lo fundamental aquí es que entiendas la importancia del agua para el huerto y las opciones disponibles en el mercado para tu formato de cultivo, de esta forma podrás elegir la que más te guste.

El suelo es la base de todos los cultivos

 

No es lo mismo empezar un huerto en macetas que en el suelo por una razón muy obvia: si lo haces en maceta, puedes comprar el sustrato ya listo o los ingredientes por separado y preparar el sustrato que quieras. Pero si empiezas tu huerto directamente en el suelo, tendrás que jugar con las piezas que te han tocado y trabajar para mejorarlo, algo que no es tan inmediato.

 

Todo tipo de suelo, por muy malo que sea, puede volverse bueno si lo trabajas adecuadamente. No obstante, debes tener en cuenta que esto no se hace de la noche a la mañana. Pasarán algunas temporadas hasta que tu suelo se vuelva rico y pueda alimentar bien a tus cultivos. 

 

Tener un suelo pobre que no ha sido cultivado anteriormente no debería ser impedimento para que empieces a cultivar. Debes ser consciente de que tus primeras temporadas de cultivo no serán las mejores, pero con el tiempo, mucho compost y un buen trabajo hortelano las cosechas se volverán más abundantes.

 

Si quieres aprender más cómo funciona el suelo y sus microorganismos, la mejor forma de regenerarlo además de su papel en el cambio climático, te recomiendo fuertemente que veas el documental Kiss The Ground y los videos de su canal de Youtube, son obligatorios para todo hortelano que se hace llamar “ecológico”.

Usa abonos orgánicos y olvídate de los fertilizantes sintéticos

 

Existen distintos tipos de abono en el mercado, cada formato puede ser mejor o peor según el tipo de cultivo y el formato de huerto que tengas. Si vas a empezar con cultivo en el suelo, un abonado con estiércol o compost maduro puede ser la mejor opción. Por otro lado, si lo tuyo es el cultivo en macetas, puedes comprar un sustrato que ya venga abonado o añadir humus de lombriz a la mezcla.

 

Si acudes a cualquier tienda de jardinería, quizás te sientas tentado a comprar algún fertilizante sintético (en bolitas, palitos o líquido), los clásicos NPK. Estos fertilizantes pueden ser útiles en casos puntuales pero no es algo que yo recomiendo usar de forma frecuente y menos si eres principiante.

 

Los fertilizantes líquidos son de absorción rápida y, cuando son aplicados con demasiada frecuencia y en una dosis incorrecta, pueden provocar una sobredosis en la planta y causar más mal que bien. Por otro lado, este tipo de fertilizante es un chute de nutrientes para la planta pero no nutre el suelo y sus microorganismos. 

 

Haciendo una comparación simple, sería lo mismo que alimentarse de hamburguesas y pizzas mientras tomas suplementos vitamínicos. Estamos de acuerdo que estos suplementos servirán para cubrir tu falta de nutrientes en el cuerpo, pero no te ayudarán a tener una buena salud. Lo ideal sería que dejaras los suplementos y te alimentaras con comida buena de verdad. Con el huerto pasa exactamente lo mismo. Los abonos orgánicos son alimentos completos para el suelo y, por lo tanto, no hay la necesidad de usar fertilizantes sintéticos.

De los abonos orgánicos, el más seguro es el humus de lombriz. Es de absorción lenta y, aunque añadas una tonelada en tus cultivos, no causa sobredosis ni trae problemas a la planta. Es de lejos el mejor tipo de abono que hay para el huerto (también es el más caro).

 

El estiércol es bueno, fácil de conseguir y muy barato (a veces incluso lo consigues gratis en alguna granja) pero debe ser administrado con cuidado y siempre curado. El estiércol fresco es muy potente, puede fermentar sobre el suelo, atraer bichos indeseables y terminar por inviabilizar semillas y matar plantas. Además, lo ideal es que venga de granjas ecológicas donde los animales comen pasto. El estiércol de granjas de explotación comercial no es el más adecuado porque los animales suelen comer pienso y reciben muchos remedios / antibióticos, lo que se ve reflejado en la calidad de sus cacas.

 

También hay la opción de añadir compost maduro al huerto, tanto producido por ti mismo con los restos vegetales de tu huerto y cocina de casa, como también comprado en alguna tienda de jardinería. 

 

Además de nutrir el suelo, el compost también ayudará a mejorar su estructura, retener agua y evitar la compactación. Eso quiere decir que es un elemento fundamental si estás empezando un huerto en una finca con suelo duro y pobre. Abajo te dejo un video que te enseñará una forma sencilla de empezar a cultivar en suelos pobres usando apenas compost y cartón, sin la necesidad de remover el suelo.

Si trabajas bien estos 6 pilares fundamentales, es imposible que el huerto te salga mal. Espero que toda la información que compartí arriba te sea útil en este nuevo proyecto. Y si ya tienes un huerto y estás en pleno cambio de temporada, que aproveches la información para mejorar tus técnicas de cultivo y maximizar la producción de alimentos en los próximos meses.

 

Si necesitas una ayuda más cercana, alguien que te guíe por este maravilloso mundo hortelano y te cuente más detalles sobre las mejores opciones de cultivos para tu caso específico, puedes contratar mi consultoría privada. Haremos una videollamada de 1 hora de duración en la que me enseñarás tu huerto (o el espacio donde quieres crear uno), me contarás todas tus dudas y haré lo posible para ayudarte a que tengas el mejor huerto posible. Para saber más detalles de la consultoría y reservar tu hora, envía un mensaje a info@huertox.es

 

En el caso de que te queden dudas o quieras simplemente darme tu feedback sobre estos 6 pilares, no dudes en escribirme por Instagram @huertox. Será un placer leerte.

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